
Jardines Verticales
julio 16, 2023
¿Cómo potenciar la belleza y el aprendizaje en un espacio de juegos o educativo por medio de las plantas?

“No podemos proteger aquello que no amamos, no podemos amar, aquello que no conocemos y no podemos conocer aquello que no vemos, escuchamos o sentimos” - Richard Louve.
Acoger una planta, es una de las formas más sencillas y poderosas para aprender dentro de la cotidianidad, sobre la complejidad y belleza detrás del universo vegetal. Es también un camino para fomentar, en niños y adultos, una cultura de respeto y compasión con todos los seres vivos, una de las necesidades más urgentes de la educación actual. Con este artículo, aprenderán:
- Cómo introducir las plantas en un ambiente de juego o educativo (casa, aula o escuela)
- Cómo fomentar su cuidado por parte de los niños
- Qué destrezas desarrollan los niños al tener plantas o huertos
- Cómo aprovechar este proceso educativo para embellecer un espacio con plantas en macetas Artevasi.
¿Cómo introducir las plantas en un ambiente educativo?
La recomendación No. 1 es hacer particípes a los niños de todo el proceso. La neurociencia ha demostrado las enormes competencias que tienen los niños y niñas; por eso, aún desde edades muy tempranas, pueden colaborar -desde la siembra, hasta el cuidado de las plantas- todas experiencias ricas en estímulos sensoriales, ideales para un cerebro en crecimiento.
Un gran inicio es visitar con los niños el vivero. Esta es sin duda, la forma más significativa de aprender, de la mano de expertos, cuál es la especie más adecuada para cada espacio, los cuidados que requiere; asi como el tamaño y tipo de maceta Artevasi necesaria para su sano crecimiento.

El contacto con la naturaleza es una de las experiencias sensoriales más poderosas que los niños pueden vivir durante su infancia.
Además, al hacer copartícipes a los niños del proceso, los hará sentirse responsables de una tarea importante dentro de su comunidad, ya sea esta su núcleo familiar o su centro educativo. Esto a su vez, fomenta en ellos el sentido de pertenencia, una de las necesidades emocionales que tenemos todos los seres humanos.
Hoy en día, cada vez más escuelas comprenden la importancia de incorporar la selección, siembra y cuidado de las plantas dentro de sus curriculums de ciencias -y las más avanzadas- consiguen articular la botánica con otras áreas como las matemáticas, la química y las letras, entre otros. Aún desde edades tempranas, muchos centros apuestan por acoger huertos dónde los niños pueden ir comprendiendo -a través de la observación del crecimiento de otro ser vivo- su propio desarrollo. Una posible solución ante la falta de espacio para un huerto, son las jardineras de polipropileno de Artevasi, que gracias a sus características de diseño son de gran versatilidad.

¿Cómo acompañar a los niños a cuidar de una planta o huerto?
Las plantas -aún en las más hermosas macetas- no son objetos decorativos sino seres vivos que requieren de nuestra atención y cuidado. Para que los niños se empoderen de este proceso, la primera sugerencia es ubicarlas a un nivel dónde ellos puedan observarlas y acceder fácilmente.
El segundo consejo es ofrecerles una bandeja o container con una regadera, tijeras, rociador, trapitos o algodones. Este recurso es muy utilizado dentro de la metodología educativa Montessori y se les conoce como Bandejas de Vida Práctica, dónde los niños pueden encontrar los recursos necesarios para llevar a cabo una actividad de la vida cotidiana. Eso si, es importante que uso sea previamente modelado por un adulto, quien guía y acompaña al niño, a aprender las destrezas necesarias para utilizarla.
Finalmente, tanto en el aula como en el hogar, se puede tener visible un calendario dónde se indique de forma visual, los días y la cantidad de agua y otros cuidados que necesita la planta, así como el responsable de llevar a cabo la tarea.
¿Qué destrezas aprenden los niños al tener una planta dentro de un espacio educativo?
Los beneficios de tener plantas son innumerables. Hay muchísimos estudios que demuestran que las plantas ayudan a los niños a aumentar su sentido de bienestar y alegría, a mejorar su concentración, su capacidad de auto regularse y a desarrollar su motricidad fina y gruesa.

Ejemplo de un diario botánico.
Al tener un contacto cercano, los niños también desarrollan su pensamiento científico al observalas, analizarlas y proponer distintas teorías en torno a su crecimiento y los ciclos de vida. Un diario botánico, por ejemplo, puede ser un recurso fantástico para potenciar esta destreza. Además, el cuidar de otro ser vivo fortalece el sentido de autonomía de los niños y la empatía, una de las principales destrezas de los futuros líderes del SXXI.
¿Cómo aprovechar los enormes beneficios educativos de tener una planta para además embellecer un espacio?
Es recurrente que padres o maestros inviertan en decoraciones infantiles para espacios educativos, habitaciones o cuartos de juego (play rooms). Sin embargo, se ha demostrado que muchos de estas decoraciones, en lugar de aportar, entorpecen el diseño con estímulos innecesarios. Por ejemplo, una clase saturada de rótulos multicolores, desconcentra al alumnado; o bien, una habitación con un mural demasiado llamativo puede no invitar al sueño. En cambio, una planta en una maceta Artevasi, aporta frescura al ambiente, lo embellece sin sobre estimular a los niños. Una planta en maceta SIEMPRE suma al diseño.
Nota importante: La recomendación de diseño y pedagógica es mantener colores neutros tanto en las macetas Artevasi como en el mobiliario, para promover un ambiente armonioso, tranquilo, que invite al juego y al aprendizaje.

Espacio de juego en casa decorados con macetas Artevasi.
Nunca es un gasto, siempre es una inversión.
Invertir en el diseño de un espacio de juegos o educativo que tome como centro la naturaleza, es la ruta más inteligente para potenciar la belleza y el aprendizaje de los niños. Los maestros y padres estamos invirtiendo, no solo en una planta, sino en su sano desarrollo y apoyando una necesaria visión de regeneración ambiental en el SXXI.




